PENURIAS DE MANDINGA
−¿No podrías aligerar un poco, digo yo? Sí, de día me
divierto mucho, tus humanos son muy tontos. Les ofrezco un pedazo de
plástico o cualquier imagen falsa de felicidad diciéndoles: <Es rápido,
fácil y barato> y les basta para dejarse agarrar. O les infundo un poco de
miedo y ya encendieron la avidez, la pereza, la envidia, la soberbia o las
ansias de poder, caen solitos en el círculo correspondiente. Pero, “Lo poco
agrada, lo mucho enfada”. Mira a esos dos, tan apasionados que quise regalarles
un poco más de fuego, y ahí están desde hace siglos tan atados el uno al otro
que cuando ella le dice <¡córrete para tu lado!>,él, lo único que puede
hacer es apretarla más. Si Paolo quiere pedirle un rato de silencio, Francesca
multiplica su discurso hasta el agotamiento. Apenas un ejemplo.
Lo grave es lo mío. Estoy intoxicado. Tengo que
devorar todos los días a Judas y su lista de traidores. ¿Resultado?
Indigestión, constipación, cagadera hasta el infinito. Y son tantos que no alcanzan mis tres cabezas.
−Querías ser el Todopoderoso, ¿no? Te di toda la
oscuridad y te mandé al séptimo círculo. Lo primero que debe lograr un
poderoso es respetar los pactos. Reconozco que tu trabajo me ha venido bien
muchas veces. Si todo fuera luz, no la verían.. Hasta los traidores
terminan aprendiendo aunque les lleve milenios, pero el pacto es hasta el fin
de los tiempos. Por entonces, veremos. Entre tanto…¡Mastica bien!
(249 plbs)
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Como es obvio, los personajes de Paolo y Francesca, y la situación del Diablo en el Séptimo Círculo del Infierno, son una directa referencia a la Divina Comedia de Dante Alighieri.

Muchas gracias por aceptar este microrreto diabólico, Juana.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Hola, Juana. Pues sí, no hay luz sin oscuridad ni bien sin mal. Dos caras de una misma moneda que se necesitan y que tu micro muestra muy bien.
ResponderEliminarBuenos días, Juana. El relato convierte el infierno en una oficina eterna con jefe implacable y empleado con indigestión crónica. Mezcla humor negro, queja laboral moderna ("intoxicado", "constipación, cagadera hasta el infinito") con teología dantesca precisa.
ResponderEliminarMe gusta especialmente cómo el diálogo invierte jerarquías: el diablo como burócrata quejoso ante un Dios que lo usa como "contraste necesario".
Saludos cordiales.
Sin duda Paolo y Franvisva estan enamorados, sino como iban a aguantar.
ResponderEliminarCoincido con el diablo en una cosa. Lo poco agrada y lo mucho enfada. O como digo yo: se puede ser cualquier cosa, menos pesado.
Abrazooo
Ay! Si es que nunca está contento, quien algo quiere, algo le cuesta! Je je! Un abrazote!
ResponderEliminarEs que no se sabe que tan malo es el Todopoderoso..... se supone el bien dio paso al mal..... que raro.
ResponderEliminarHola Juana, un microrrelato muy interesante. Primero, por la alución a la obra de Dante y segundo, por la idea de que Dios y Satanás trabajen juntos. En lo personal, no me extrañaría, creo que la existencia de uno no se justifica sin la del otro. Son como una pareja de baile eterna. Me gustó mucho tu aporte, enhorabuena...
ResponderEliminarHola Juana. Un micro muy original y muy disfrutable. Me encantó ese Mandinga quejumbroso, casi burocrático, atrapado en sus propias penurias, porque humaniza al diablo sin restarle fuerza simbólica. El humor negro funciona de maravilla y, además, el guiño a Dante le da una profundidad muy sabrosa. Irónico, culto y con mucho encanto.
ResponderEliminarUn abrazo de Marlen
Hola, Juana. Has creado un micro súper dantesco. Me encantó lo de Francesca y Paolo, condenados a soportarse eternamente en ese infierno escatológico 😄. ¡Abrazo grandote!
ResponderEliminarTambién puede arder una llamita de amor en el infierno. El diablo debe hartarse también de su trabajo como cada hijo de vecino. Lo mucho aburre y es cierto, hasta las vacaciones se hacen pesadas si duran mucho, aunque eso nunca ocurre, el que sean largas, digo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muy bueno ese diálogo entre Dios y el Diablo, al que le recuerda el primero que el pacto es "sólo" hasta el fin de los tiempos, y entonces ya verán. Muy bueno, y divertido, Juana.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, compañera.